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La mañana soleada con
que iniciamos la jornada nos dan esperanzas de poder entrar en la Sima
La Raja. Recorriendo la Manga de Villaluenga con el coche apreciamos los
campos anegados por lo que nos tememos encontrarnos los pasos sifonados.
Aún así planteamos el
trabajo suponiendo que podremos pasar las gateras... tenemos fe...
Formamos tres equipos:
Los dos primeros
equipos intentarían trabajar desde el interior, mientras un tercer
equipo se encargaría del trabajo de exterior.
Los equipos de dentro
avanzaron rápido dando casi por sentado que las primeras gateras se
encontrarían sifonadas... pero por intentarlo...
Cuando llegamos a la
zona nos alegró comprobar que solo estaban parcialmente sifonadas
convirtiéndose la última parte en un besa-techos. La alegría de poder
pasar chocaba con el frio de tener que meterse completamente en el agua
para poder pasar la gatera. La jornada iba a ser larga y totalmente
calados...
Tras ella escuchamos
un fuerte ruido de torrente de agua. Nunca habíamos podido ver la sima
activada tras las primeras gateras y solo por eso merecía la pena
mojarse.
Tras la gatera
"chocolate y yo churro" corría efectivamente un torrente de agua que se
precipitaba por el tobogán que finaliza en el paso estrecho previo a la
Sala Carmela.
Nos metimos por la
estrechez haciendo de presa artificial en el paso. Cuando terminábamos
de descender por el nos caía todo el torrente en el pecho... una
gracia...
En la Sala Carmela nos
esperaba otras sorpresas. La primera fue encontrar uno de los botes de
PVC que dejamos en el inicio de la galería de la Lucerita allí. No
sabíamos que pensar pero supusimos que sería otro que se nos quedó por
allí. La otra sorpresa fue observar que el agua discurría por debajo
del paso de la lasca pero aquello había cambiado por completo. La gran
piedra que se encontraba asentada arriba del paso y que se veía una
parte hueca por debajo de esta, se había desplazado y precipitado sobre
el paso. La famosa lasca le había servido de tope y la desplazo un tanto
a la izquierda por lo que no taponó el paso aunque lo ha puesto un poco
mas complicado. La lasca se encuentra incrustada en el fondo.
Tras asegurarnos de la
seguridad del caos de bloques, pasamos llegando a la cabecera de la
rampa a cuya derecha se asciende hasta el paso del laminador. Por la
rampa, el agua bajaba con fuerza y es aquí donde flipamos en colores. En
el punto donde estabamos nos encontramos mas material del que dejamos
en la galería Lucerita (y esto nos confirma que el de la Sala Carmela
también lo es): una madeja de cuerda de al menos 30 mts y otro bote de
PVC (los botes totalmente inundados por dentro por lo que suponemos que
no nos servirán). Y esto no es todo, la cuerda de nudos que se encuentra
anclada en la cabecera del paso del laminador y que lo recorre
completamente hasta el paso del feto estaba dada la vuelta en dirección
contraria llegando a donde nos encontrábamos.
Esto solo es
explicable si una gran corriente de agua las ha arrastrado cueva arriba
(una cuerda de 30 mts no se sube tan fácilmente ni se saca a través de
curvas y estrecheces si el agua no ejerce una gran fuerza), es decir, en
dirección completamente contraria a la que ahora lleva el agua.
Suponemos que el
sistema se saturó y llegó un momento en el que no pudo absorber tanta
agua transformándose de sumidero a surgencia ascendiendo el agua a gran
velocidad.
Las evidencias
continuaban en nuestro camino, la punta de la cuerda de nudos del paso
de la Bestia Negra nos la encontramos en el paso del feto.
Comentando y haciendo
hipótesis de lo visto llegamos a la zona de trabajo y nos dividimos los
dos equipos.
·
Equipo A:
Álvaro y Berni: Se encargaron de continuar con la topografía. La zona de
trabajo fueron las galerías que parten desde la galería del Lagartija y
que conectan con la galería de la Chorra. El trabajo se realizo en
sentido descendente sin muchos problemas (exceptuando que el medidor
laser no hacía tomas de mas de 8mts....). Se topografiaron todas las
incógnitas que se encuentran en ambas galerías dándonos cuenta de la
gran pinta que tienen al menos 4 de ellas. Cuando terminamos nuestro
cometido nos reunimos con el equipo B para echarles un cable.
·
Equipo B:
Pepe y Maki: Sus funciones consistían en llegar a la zona de conexión
desde el interior para realizar los siguientes trabajos: conexión con el
exterior (visual o a través de walkis) para valorar el trabajo que nos
queda por delante y orientar la dirección de la misma. En este aspecto
tuvieron un percance con el walki y ya que voló literalmente desde lo
mas alto del pozo. Pero afortunadamente no les izo falta ya que podían
hablar con el exterior perfectamente. Además pudimos pasar un cable por
la estrechez desde el exterior al interior utilizándose 1mts. aprox. de
cable.
También se debían
encargar de la desobstrucción desde el interior del paso del triangulo y
otras estrecheces. Se realizaron varios taladros pero el agua impidió
que lo pudiésemos desobstruir.
Como tercer objetivo
del equipo marcamos la mejora en la instalación de la cabecera, lo cual,
tampoco se realizó ya que la prioridad era la desobstrucción exterior y
la realidad es que este equipo ralentizaba el equipo del exterior. Así
que después de la pecha de currar, de haber pasado al menos 5 veces el
paso del triangulo en ambas direcciones y de que a uno de ellos le diera
un apretón de los que no puedes aguantar y lo tuvo que soltar en la base
del pozo decidieron marcharse. Para aligerar el regreso deciden dejar el
material pesado (taladro, batería...) para recogerlos la semana próxima
ya desde el exterior. En este instante el equipo A llegó a la base del
pozo percatándose rápidamente del "problemilla del apretón" y comenzaron
todos juntos el regreso.
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Equipo C:
Elías, Edu Camarena, Mamen y Diego. Encargados de la desobstrucción
desde el exterior. El trabajo se hizo muy duro ya que la galería cada
vez se estrechaba mas... pero esta tan cerca la conexión que las ganas
nos podían.
Desde el interior se
marcó un rumbo fijo y aunque no nos fue posible darnos la mano pudimos
pasar el cable. Elías y Edu se encargaron del martillo mientras Diego y
Mamen sacaron docenas de cubos además de tener que salirse del cañón
varias veces para comprobar que no venía nadie ya que fueron varios los
domingueros y curiosos los que se adentraron en el cañón.
Se despidieron del
grupo de interior y siguieron con el trabajo. Y de repente la galería se
abrió y tras sacar varios cascotes Edu empujado por los ánimos e
ilusión de sus compañeros consiguió colarse...
De barro hasta el
último centímetro de nuestra piel y calados hasta los huesos llegamos
los equipos A y B al cañón y decidimos unirnos al equipo C para ver cómo
iban los trabajos... y cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos el taladro
embarrado en el exterior... solo podía significar una cosa...no había
que esperar una semana mas... LA CONEXIÓN YA ERA UNA REALIDAD!
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