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Gibara |
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Su
nombre proviene de la palabra indígena "Jibá" designación que los
indios daban a un arbusto que abundaba en las orillas de los ríos, lagunas,
tierras anegadizas de la zona. Esta
creencia se ha mantenido hasta la fecha, pero hay otros que se empeñan en que
la palabra Gibara proviene de "Jíbaro", voz
también indígena que
significa rústico, indomable. Lo cierto es que por esta región abundaba
un árbol de especial madera y
muy útil para hacer carbón;
su nombre Guiabara. Dicen que este árbol aun
existe y que se asemeja mucho a la Uva Caleta.
Origen
de una población muy peculiar Una
de las primeras villas de la Isla y,
sobre todo, una de
las más importantes de la Costa Norte Oriental fue ésta. Cuentan
que por el puerto
de Gibara se efectuaba todo tipo de canje mercantil entre el oriente de
Cuba, países europeos y el resto de América, fomentando una población con
características muy peculiares. Por ejemplo, hubo un gran asentamiento de españoles,
holguineros, bayameses, y algunos
europeos, los que tenían como actividad económica fundamental el comercio que le
propició cuantiosas fortunas. La
mayoría de ellos construyeron edificios
civiles, domésticos, religiosos y culturales, que aún siguen siendo un
testimonio de ese gran desarrollo socio-económico
que tuvo Gibara a partir del 2do tercio del siglo XIX hasta las primeras
décadas del siglo XX. Un
acercamiento a la cultura de un pueblo cálido y acogedor. Desde
el punto de vista cultural los
gibareños siempre han tenido muchas inquietudes. Cuando
caminas por esta Villa te das cuenta que no solo se construían y
desarrollaban edificios teniendo en cuenta el
aspecto económico, sino que se preocupaban por la arquitectura más
refinada de la época. Se crearon instituciones culturales como el
Gran Teatro de Gibara – que está ahí -
y que era una de las mejores salas teatrales del país. Dicen
que la madre de la Danza Contemporánea, Isadora Duncan
bailó en el Casino Español, que
era entonces el nombre del Teatro,
formando parte de una leyenda, porque no existe un documento que recoja
tal acontecimiento. Cuentan que la Goleta donde viajaba
la famosa bailarina tuvo una
avería y que llegó a la Villa
en horas de la madrugada. Ya en puerto conoce de la existencia de una preciosa
instalación y pide bailar para el público presente pero sin ningún tipo de
publicidad. En el Casino Español actuaron
Brindis de Salas, Ignacio Cervantes y Bola
de Nieve, entre otras afamadas figuras del arte nacional e internacional. El
Museo de Artes Decorativas de Gibara
es impresionante, majestuoso, mágico. Ambientado como cuando sus
inicios, pues era propiedad de un importante comerciante de la Villa, dueño del
ferrocarril donde se puede encontrar muebles antiguos, bajillas
francesas, e importantes
obras de arte. En el museo existe un cuadro que impresiona sobremanera. Confeccionado con cabellos humanos y trabajado con una técnica interesantísima, aparecen en él, un Sauce con ramas caídas, que en esta obra representa la tristeza; aparecen también un nicho, y un monumento llamado "La copa del Amor", mandado a hacer a Italia y esculpido en Mármol de Carrasco y trabajado en cristal de Opalina. El artista fue colocando de manera exquisita los cabellos de una muchacha hasta quedar confeccionada la obra que realmente es una pieza de alto valor artístico. El cuadro es un plano o un proyecto de una parte del cementerio de la Villa de Gibara, claro está, un poco ideal pero se acerca bastante a la historia que le proponemos ahora... Historia
y leyenda. Según
la investigadora Liliana Caballero Aguilera, existía una familia
con 3 hijas y no era oriunda
de Gibara. El padre de estas
muchachas, un importante comerciante de aquella época, poseía una casa muy visitada.
Un día llegó un joven
llamado Adolfo, contador de una de
las compañías que radicaban en la
Villa y así surge un amor muy intenso entre el joven y una de las hijas de ese
comerciante. El noviazgo entre ellos fue
intenso y, por varias razones: las características de la casa, los
ventanales con vista al mar, los
vitrales, el piano y sobre todo la edad, un día la familia ya había comido y
la muchacha atendía a su padre, aplicándole un remedio casero._ Algo
curioso_, al padre no lo atendía nadie de la servidumbre, sino su hija, lo que
demuestra la estrecha relación que existía entre ellos. Ella se retira
a su habitación pues comienza a sentirse mal y lo relacionan con una
ingesta. El médico que había sido
mandado a llamar porque una esclava estaba enferma, atiende primero a la señorita
y le receta algunos purgantes. Adolfo visita la casa para ver a su amada y le
dicen que ella no se siente bien. El
no podía verla, pues no se permitía que un joven entrara a la habitación de
una muchacha. Abandona la casa con la esperanza de que se recuperaría su novia.
Ya en la media noche lo mandan a buscar por la gravedad de la joven y es cuando
le permiten la entrada a la habitación, con las hermanas presentes, que estaban
retiradas hacia una de las esquinas del cuarto. Él se acerca, conversan, nadie
supo lo que se dijeron, luego fallece ella. En
los funerales Adolfo pide a los
padres que le permitan cortar el pelo a su amada. Esta es la historia,
estudiada e investigada por la Lic. Liliana Caballero Aguilera. Pero a
través de la tradición oral hay muchas leyendas alrededor de la misma, que
transcurrió en el año 1872. Todo
esto refleja la riqueza de la fantasía popular.
Algo típico del gibareño; es increíble como embellecen el hecho más común
de la vida. Por eso Gibara tiene un distintivo y no sólo por ese entorno mágico,
sino por la cultura, la personalidad, la
forma de ser, las aspiraciones y la
fantasía que caracteriza al gibareño. |
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