|
En el año 1994 y
anteriores se habían realizado, todos los veranos, marchas por alta montaña
y travesías por los Picos de Europa y el Pirineo, de mayor o menor
dificultad, por miembros de Alta Ruta.
Algunos de los
participantes en estas marchas practicábamos atletismo de fondo,
principalmente medias maratones. Habíamos recorrido la GR-11 aragonesa y
leridana y yo mismo, Adrián Martínez, había recorrido a pie, en dos
ocasiones el camino de Santiago desde su entrada en España por Valcarlós
(Aragón).
Sabia de las
travesías que se realizaban por los Picos de Europa, extremadamente duras, y
tenia conocimiento de algunas que se realizaban en Euskadi y Cataluña;
además soy consciente del interés, cada vez mayor, que suscitan este tipo de
actividades. En las dos comunidades antes citadas ya existe una cultura del
aire libre bien asentada y gran afición por el senderismo de resistencia.
Pensé que podía ser
divertido hacer privadamente algo de esto, así que estudie mapas de la
Sierra de Grazalema y de Libar y trace una ruta. En una reunión de las que
hacíamos en mi casa propuse la idea, no como actividad de club, sino entre
los mas aficionados al senderismo duro. Fue muy bien acogida y pusimos manos
a la obra. El trazado original apenas fue modificado, y difería del actual
de la Travesía en que se desviaba en el Puerto del Pinar hacia el Puerto del
Horno de la Miera.
La primera intentona
la hicimos en Octubre de 1994, y fue abortada por una intensa niebla en la
Sierra del Endrinal. Quince días mas tarde, Noviembre del 94, hicimos el
segundo intento y finalizamos la Iª Travesía. La distancia fue
aproximadamente 52 Km., y la terminamos 8 marchadores.
Nos dejo tan
satisfechos, que nos planteamos la idea de una Travesía organizada por Alta
Ruta y en la que pudieran participar marchadores de otros Clubes. Propusimos
la idea a la Federación Andaluza de Montaña, que presto su apoyo inmediato.
En la IIª Travesía invitamos a todos los de la provincia de Cadiz. En la
IIIª la hemos hecho totalmente abierta a todos los federados de Andalucía.
El entusiasmo y el
trabajo de Alta Ruta y la buena acogida que tuvo, han hecho de la Travesía
de Resistencia por la Sierras de Grazalema y Libar, una permanente
referencia para todas las que han nacido, a imitación de la nuestra, en
Andalucía.
Doy las gracias a
todos los que han participado y han desarrollado otras travesías. Al día de
hoy, existen ocho travesías y la Copa Federación Andaluza de Travesías,
trofeo de regularidad por Clubes, cuyas tres primeras ediciones han sido
ganada por el GM Alta Ruta, es ya una realidad.
Es el fruto de un
sueño
|